antiguas costumbres de Petibonia

8 Nov

 

  Hubo un tiempo, en Petibonia…(¿dónde sino?) un tiempo en el que todos o casi todos, cultivaban una extraña pero extendidísima costumbre: “fumar”…

    Insidioso hábito que se practicaba en cuanto lugar público o privado hubiera en el Reino, para beneplácito de los muchos y desagrado de otros. Periódicos y revistas de toda laya publicaban costosísimos “réclames” y avisos publicitarios en los que actores del olimpo petibonés, muchachas alegres y liberadas que habían recorrido un largo camino y pueblo en general, cuando no rudos cowboys o corredores topísimos, predicaban las bondades del engendro que marcaba nuestro nivel en los mejores paisajes del mundo.
    Miles de formas, colores, tamaños y gustos hacían difícil nuestra elección: porque los había cortos, largos y más que extralargos, larguísimos, tanto que se trababan en las puertas de los ascensores; con filtro y sin filtro, con carbono o sin él, mentolados, suaves o fuertes, saborizados, negros y rubios -extraño dejo de clasificación “racial”-  y hasta mixtos, como la ensalada e incluso ¡¡de chocolate!! para los niños y las damas en las tardes de cine en las que lánguidas o malvadas actrices (las niñas inocentes y las señoritas de bien no fumaban en el mundocine) despuntaban lo que con el tiempo fue tildado de “vicio” en largas y exóticas boquillas que tomaban con sus dedos enguantados. Una de ellas, de grandes ojazos y roles de malísima fue reconocida como insuperable cultivadora de la “echada de humo” by Hollywood y hasta un futuro presidente entonces galán nos sonrió desde afiches y revistas con un “pucho” (que así los llamaba el pueblo petibonés) entre sus manos.
     Rebeldes estudiantes, intelectuales y filósofos “a la pàge”, vanguardias iluminadísimas, escritores dificilísimos y
re-modernos, intelectuales de moda y activistas de las más diversas causas nos contaban del porvenir, su teoría y su sistema envueltos en humo y no faltaron las canciones en las que fumando se esperaba, con un placer fatal y sensual o había humo en nuestros ojos.
¡Cuán caprichosa es la costumbre..!
¿Un cigarrillo? (¡Ups!)
 
 
 

   

Anuncios

Gracias

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: