Cosmología Budista

26 Ene
 
 
Las Cuatro Nobles Verdades afirman la esencia de la doctrinareligiosa específica del budismo. Para sus opiniones sobre la estructura y la evolución del universo, los budistas, sin embargo, se contentaron con tomar prestado de las tradiciones del hinduísmo contemporáneo. La cosmología hindú es mitológica en gran parte, y difiere grandemente de la “nuestra”. 
Nos limitaremos a explicar la noción de Eones y Sistemas Cósmicos por una parte, y las Seis Condiciones de la Existencia viva, por la otra.
Antes de la revolución de Copérnico y de la invención del telescopio, la mente europea estaba limitada a un universo de dimensiones pequeñísimas. Galileo, cuando se quedó ciego en 1638, escribió a su amigo Diodati:
 
  “Ay, vuestro querido amigo y servidor Galileo ha estado totalmente ciego durante el último mes; así que este cielo, esta tierra, este universo, que por medio de maravillosos descubrimentos y claras demostraciones había yo agrandado cien mil veces más allá de la creencia de los hombres sabios de los tiempo pasados, de ahora en adelane para mí se han reducido a un espacio tan pequeño que lo llenan mis propias sensaciones corporales.”
 
   Los europeos del siglo XVII estaban totalmente inconscientes de que “los hombres sabios de tiempos pasados” de la India hacía mucho tiempo que habían hecho justicia a la inmensidad del tiempo y del espacio; sin embargo, no a través de “maravillosos descubrimientos y claras demostraciones”, sino por medio de las intuiciones de su imaginación cósmica.
El Tiempo Cósmico se medía Kalpas o Eones. Un kalpa es la duración de tiempo que transcurre entre el origen y la destrucción  de un sistema cósmico. La duración de un Kalpa o se sugiere por medio de un símil, o se cuenta por medio de un número. Supongamos que hay una montaña, de roca muy dura, mucho mayor que los Himalayas; y supongamos que un hombre, con un pedazo de la más fina tela de Benarés, toca esa montaña, con toda suavidad, una vez en cada siglo. Entones el tiempo que requeriría para desgastar toda la montaña sería más o menos el tiempo de un Eón. En cuanto a los números, algunos dicen que son 1.344.000 años, pero no se ha llegado a un consenso general. En todo caso, se trata de una cantidad de tiempo muy grande y casi incalculable.
Durante el transcurso de un kalpa, un sistema cósmico completa su evolución, desde su condensación inicial hasta la conflagración final. Un sistema cósmico sigue a otro, sin comienzo y sin fin, interminablemente. Un Sistema Cósmico es un conglomerado de muchos soles, lunas, etc. Innumerables sistemas cósmicos se extienden en el espacio, a distancias inconmensurables. Cada una de esas nebulosas espirales está formada por miles de millones de estrellas que giran alrededor de un centro común. Su forma es la de una rueda de molino. La Tierra forma parte del “Sistema Galáctico”, que correspondería a los que los budistas llaman “este mundo de Saha”.
Oímos también, en particular, muchas historias sobre los “cielos” e “infiernos” relacionados con cada sistema cósmico. Por cierto que se toma como cosa establecida que la vida no está limitada a esta tierra, que hay seres vivos que habitan en muchas estrellas, y el budismo posterior, el del Mahayana, insistió mucho en los Budas y Bodhisattvas que laboraban para liberar a los seres que sufrían en sistemas diferentes del nuestro. 
La tradición budista cuenta seis clases de seres vivos: Los Seis Planos de la Vida son los Dioses, los Asuras, Los Hombres, los Fantasmas, los Animales y los Infiernos. Todos los innumerables seres del mundo entran en una de esas seis (o cinco, según otras escuelas que suprimen a los Asuras) clases de vida.
Los Dioses o Devas están “por encima” de nosotros en el sentido de que su constitución material es más refinada que la nuestra, que sus emociones son menos burdas, que su vida es mucho más larga, y de que están menos sujetos al sufrimiento que nosotros; pero no son inmortales. Los Assuras también son seres celestiales. Son espíritus furiosos que luchan continuamente con los Dioses. Algunos autores los cuentan entre los Dioses, y otros entre los Fantasmas.
El mundo animal, el mundo de los Fantasmas y los Infiernos, son los Tres Destinos Funestos, o Estado de Infortunio. Los infiernos son muy numerosos, y generalmente se dividen en Infiernos Calientes e Infiernos Fríos. Pero la vida en el Infierno también termina algún día. El sufrimiento es la suerte común de la vida en todas sus formas. Los Dioses sufren porque están destinados a caer de su condición exaltada cuando les llegue la hora. Los Hombres tiene mucho sufrimiento y poca alegría, y con frecuencia caen en un renacimiento peor.
Los Fantasmas o Pretas son incesablemente atormentados por el hambre y la sed, y los dolores de los seres que están en el Infierno son casi inconcebibles. Frente a este vasto océano de sufrimiento, el que está preparado en la doctrina sentirá compasión, y reflexionará:
 
    Incluso si yo diera la mayor felicidad del mundo a estos seres, esa felicidad debería terminar en sufrimiento. Sólo a través de la dicha eterna de la Iluminación puedo hacer el bien a todos. Por lo tanto, primero debo alcanzar la Verdadera Sabiduría, y luego podré trabajar para lograr el bienestar de otros seres.”
  
Sin embargo, el renacimiento en forma de Hombre es esencial para la apreciación del Dharma, o Ley.
Los Dioses son demasiado felices para sentir disgusto por las cosas condicionadas, y viven demasado tiempo para apreciar la impermanencia. A los animales, a los fantasmas y a los condenados les falta claridad de pensamiento.  
Una vez que ha alcanzado cierta altura espiritual, un hombre nunca puede renacer en los “Estados de Infortunio”; sin embargo puede buscar voluntariamente el renacimiento en ellos, con el fin de ayudar a los seres con la enseñanza del Dharma. En esta forma alegra y alienta a esos seres, y también aumenta su disgusto por la existencia, al igual que su paciencia…
 
 
 
 
 
El Budismo. Su esencia y su desarrollo; Edward Conze, FCE, México; 1978.
  
Anuncios

Gracias

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: