Las preguntas del Rey Milinda

28 Feb
     Después de la muerte del Rey Ashoka, la dinastía Maurya tocó a su fin y su vasto imperio quedó desgarrado por las disensiones internas y por las invasiones del exterior. En esa época, la India noroccidental quedó bajo el gobierno de los reyes griegos del oeste de Asia, herederos del imperio construído por Filipo de Macedoniay su hijo Alejandro. Uno de los más importantes de estos reyes fue Menandro, quien gobernó en la segunda mitad del siglo II a.C. y que es mencionado en las fuentes indias. Ese rey tuvo relaciones muy estrechas con el Budismo y representa un importante punto de contacto entre esta gran religión ecuménica y el mundo helénico.
   El Rey Ashoka había intentado hacer conocer sus creencias e ideales como gobernante budista a una serie de reyes griegos que tenían sus estados al oeste enviando emisarios a sus cortes. Pero no tenemos medio de saber hasta qué punto pueden haber tenido éxito tales esfuerzos, puesto que en ninguna fuente clásica occidental encontramos referencias a las embajadas de Ashoka.
   Cuando reinaba Ashoka, la India era un gran imperio unificado, muy superior en sus dimensiones y poderío a los reinos griegos. Pero en la época del Rey Menandro la situación se había invertido. La superioridad en poder político y militaOccr correspondía al Occidente y la India débil y desunida fue víctima de las invasiones y el sojuzgamiento. Así y todo, en materia de cultura y en cuestiones de espíritu, Oriente y Occidente se enfrentaban como iguales. El rey Menandro figura como elemento muy importante en un libro budista redactado en pali y titulado Milindapanha o Las preguntas del Rey Milinda, que es la forma pali del nombre del rey. 
   Veamos ante todo qué clase de persona era el rey. El Milindapanha lo describe con estas palabras: “Milinda era ilustrado, elocuente, sabio y capaz; observaba fielmente y en el momento conveniente los varios actos de devoción y ceremonia dispuestos por sus propios himnos sagrados relativos a cosas pasadas, presentes y futuras. Muchas eran las artes y ciencias que conocía (tradición sagrada y Derecho secular; los sistemas de filosofía Sankhya, Yoga, Nyaya y Vaisheshika; aritmética, música, medicina, los cuatro Vedas, los Puranas y los Itihasas; astronomía, magia, las leyes de las causas y los hechizos, el arte de la guerra, la poesía, el oficio de escribano para redactar actas) en una palabra, todas las diecinueve disciplinas”.
   “Como adversario en una disputa era difícil de igualar y aún más difícil de vencer; era reconocido como el primero de todos los fundadores de las varias escuelas de pensamiento. Y en saber, así como en fuerza corporal, rapidez y valor no podía encontrarse uno igual a Milinda en toda la India. Además era rico, poderoso en cuanto a la fortuna y la prosperidad, y el número de sus huestes no conocía fin”.
   Parece que el Rey Milinda además de ser versado en la cultura y erudición griegas tradicionales, se había preocupado por familiarizarse con la cultura y el saber de la India. Semejante combinación de erudición occidental y oriental debe haberlo convertido en una figura que inspiraba enorme respeto a la gente comúin de la India.También se nos cuenta que una serie de filósofos indios entró en debate con él, pero que todos ellos quedaron vencidos. ¿Qué motivos impulsaban a este hombre a entablar debates con filósofos y figuras religiosas indias de los credos brahamánicos y budista?. Algunos estudiosos sugieren que lo hacía por razones puramente políticas y con la esperanza de aprender la manera de gobernar con más eficiencia a un pueblo extranjero. Otros señalan que existía la costumbre desde la época de Alejandro Magno de que los reyes griegos recibieran instrucción de los hombres sabios de otras tierras. Quizás Milinda intentaba poner en práctica el ideal platónico del rey filósofo, o tal vez, de emular a Alejandro Magno.
   En todo caso, cuando examinamos los métodos de debate del Rey Milinda, comprobamos que nos recuerdan en mucho al estilo de la filosofía griega. Aunque el rey hubiera estudiado la cultura india también, su manera básica de pensar y el espíritu de sus enfoques son típicamente griegos. La mayoría de sus preguntas están formuladas de acuerdo con un esquema de disyuntivas; es decir, el rey presenta dos premisas y pregunta cuál es la correcta. Además podemos observar que muchas de las preguntas del rey tienen la deliberada intención de desconcertar a su adversario o son de una naturaleza tal que resulta difícil ver qué beneficio práctico podría obtenerse de responderlas bien.
   El Milindapanha nos cuenta que el rey fue a visitar en una oportunidad al filósofo antinómico PuranaKassapa y entabló con él el siguiente diálogo:
   ¿Quién, venerable Kassapa, rige el mundo?. Kassapa le respondió: La Tierra, oh, gran rey, rige el mundo. ¡Pero, venerable Kassapa!, -dijo el Rey Milinda- si la Tierra rige el mundo, ¿cómo se explica que algunos hombres van al averno y se salen así de la esfera de la Tierra?. Como a Kassapa no se le ocurrió qué cosa responder, se limitó a guardar silencio con la cabeza gacha.
   Ya dijimos que Milinda aprovechaba cualquier oportunidad que se le ofreciera para conocer a monjes eminentes y figuras religiosas, pero parece que durante mucho tiempo no logró encontrar a nadie que fuera un digno rival suyo.
   Una vez lanzó un profundo suspiro y dijo: “Toda la India es un lugar vacío, verdaderamente es como paja. Aquí no hay nadie, ni monje no brahamán capaz de discutir conmigo y disipar mis dudas”. Semejante estado de cosas era ciertamente molesto para los brahamanes, los budistas y otros grupos religiosos de la época. 
   Y el Milindapanha nos refiere que miembros de la orden budista se pusieron a buscar afanosamente a algún monje que fuera capaz de sostener un debate con el rey.
   Es aquí donde aparece Nagasena. El libro nos cuenta que habiendo nacido el mismo día en que nació un elefante muy grande, se le dió el nombre de Nagasena, pues Naga significa justamente, elefante, un animal muy venerado en la India. Parecería entonces que el nombre Nagasena simboliza la circunstancia de que así como el Rey Milinda era el jefe del Estado, Nagasena era rey en el mundo espiritual y del pensamiento.
   Nagasena nació en el seno de una familia brahamánica y ya a temprana edad demostraba inclinación por el estudio. Dominaba los Vedas siendo aún niño, pero posteriormente declaró que eran “un disparate”, abandonó el hogar y se hizo monje budista. No transcurrió mucho tiempo sin que aquel joven monje llegara a ser conocido en toda la India por su destreza sin igual en el discurso, de modo que su reputación llegó a oídos del Rey Milinda, que moraba en Shakala, la capitral de su estado. Era inevitable que los dos entraran en un debate. La reputación de toda la comunidad budista dependía de cómo se desempeñara.
   Si Nagasena quedaba vencido en el debate, no sólo quedaría destruída toda su reputación sino que quizás todo el credo budista estaría sujeto a sufrir un proceso de decadencia. Nagasena comunicó su decisión a su maestro Rohana y observó: “Que venga no sólo el Rey Milinda, digno de todo respeto, sino que vengan todos los reyes de la India y me expongan cuestiones, que yo sabré penetrar esos problemas y resolverlos”.
   El Milindapanha nos describe la entrada de Nagasena en la ciudad capital de Shakala: “Era el director de una compañia de la Orden, el jefe de un cuerpo de discípulos, el maestro de una escuela; famoso y renombrado y muy apreciado por el pueblo. Y era ilustrado, listo, sabio, sagaz y capaz; expositor brillante de manertas suaves, pero lleno de coraje; muy versado en la tradición, dominaba las Tres Canastas (Pitakas) y era erudito en el saber védico. Poseía la más profunda penetración budista, era maestro de todo lo que había sido transmitido en las escuelas y de las varias distinciones en virtud de las cuales pueden explicarse las cuestiones más abstrusas. Sabía de memoria y a la perfección las nueve divisiones de la doctrina de Buda y era igualmente capaz en cuanto a discernir el espíritu y la letra del Verbo. Era capaz de replicar de manera instantánea y variada y, poseyendo una riqueza de lenguaje y una enorme belleza en la elocuencia, era difícil de igualar y aún más difícil de superar; también resultaba difícil responderle o rechazarlo o refutarlo. Era imperturbable como las profundidades del mar, inconmovible como el rey de las montañas; vencedor en la lucha contra el mal, era disipador de tinieblas y difusor de luz; vigoroso en elocuencia, confundía a los discípulos de otros maestros y aplastaba a los adeptos de las doctrinas rivales”.
   Antes de iniciar los históricos debates con el rey Milinda, Nagasena procuró determinar cuáles serían las bases sobre las que se realizirían tales debates: El Rey dijo: Reverendo señor, ¿quieres discutir conmigo?. A lo que Nagasena contestó: Si su Majestad discute como un sabio, muy bien; pero si discute como un rey, no.
  ¿Y cómo discuten los sabios?, preguntó el Rey Milinda. A lo que Nagasena contestó que cuando dos sabios tratan una cuestión entre sí, la desembrollan y llegan a un descenlace; se muestra que uno o el otro está en el error y entonces uno de ellos reconoce su error; se establecen distinciones y contradistinciones; y sin embargo, no se enojan. ¡Así discuten los sabios, oh Rey!
  ¿Y cómo discuten los reyes?, preguntó Milinda. A lo que Nagasena respondió: Cuando el rey, Majestad, discute una cuestión y cuando expone una opinión, si uno difiere de esa opinión sobre el punto tratado, suele reprenderlo y decir “Infligid a este individuo tal y cual castigo”. Entonces el rey aceptó discutir como sabio y aseguró a Nagasena que podría hablar sin restricción alguna, así como haría con un hermano o con un novicio o con un discípulo laico o hasta con un sirvientes.
  Muy bien, Majestad, dijo Nagasena con gratitud…
 “Budismo, El Primer Milenio”; Daisaku Ikeda.
Traducción de Alberto Luis Bixio.
Emecé Editores S.A, Buenos Aires, 1983
ISBN  950-04-0253-X
 
Anuncios

Gracias

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: