La cocina no express de P.G: una sopa en otoño

12 May
Sometimes, abandono mi brillante personalidad pública...para entrar en la cocina

Sometimes, abandono mi brillante personalidad pública…para entrar en la cocina

Sip, amigas y lectoras de Petibonia y del orbe todo.  Y repito: “amigas” y “lectoras”, porque como ya saben, los a sí mismos llamados “hombres” están excluídos de mi cocina. ¡Si están por todas partes!, ¡qué más quieren!.  Hoy hay sopa: la sopa que nos salva una cena otoñal, acompañada de un buen trozo de pan casero.  O nos espera en el almuerzo, cuando venimos con frío y algo de la humedad del aire que se pega con la mera existencia.  Se trata de una sopa tradicional japonesa, algo adaptada, aunque no es tan difícil hacerla con los ingredientes originales.  Necesitamos dos o tres ÑAMES… que imagino sabrán qué es: se trata de una especie de papa americana, peludita y gris, de consistencia algo gomosa y sabor exquisito.  Hay unas cuantas variedades: prefieran los menos rústicos, más grises y menos rojizos, de tamaño mediano.  Pelarlos es algo incómodo, un pelapapas les vendrá genial porque no tienen una cáscara tan gruesa.  Algunas personas suelen manifestar cierta alergia a su contacto: recomiendo ponerse un poquito de aceite de cocina en las manos o utilizar guantes.  Bien peladitos se lavan y se cortan en rodajas de no más de UN  centímetro de grosor.  Si el ñame es algo grande, lo cortan longitudinalmente por la mitad, formando “medias” rodajas para después cortarlas de la medida indicada.  También necesitamos NEGUÍ -especie de cebolla-puerrito-ajo “oriental-; nuevamente, si no consiguen, pueden reemplazar con cebollas de verdeo pequeñas.  En ambos casos, las lavan bien y cortan en rodajitas finas, en diagonal. Y por supuesto, no puede faltar el JENGIBRE FRESCO, del que tomarán un buen trozo de raíz, la pelarán debidamente raspando la superficie y cortarán primero en rodajitas muy finas y después en tiritas “idem”. Finalmente también necesitamos UNAS TIRAS DE ALGA WAKAME -que no necesita remojo-, cortadas en seco y con tijeras en pequeños trozos -¡que después se agranda, chikas!-, una cuharada de KUDZU, ARARUTA o ¡por último! FÉCULA DE MANDIOCA o de MAÍZ, si no hay nada mejor y SALSA DE SOJA, para condimentar.

EL CALDO: detalle importante, amigas, es la base de caldo que utilizarán para hacer la sopa.  ¿Tienen ALGA KOMBU y PESCADITOS SECOS en casa?.  Entonces cortan con tijera unos 10 cm de alga kombu, la limpian bien y separan unos 10/15 pescaditos. Coloquen un poco más de un litro de agua en una cacerolita y pongan al fuego con el alga  HASTA  que comience a hervir… ¡pero no lo dejen hervir!.  Apartan del fuego. agregan los pescados secos y suman un chorro de agua fría .  Cuando los pescaditos se vayan al fondo, cuelan el caldo con colador fino o tela.  Si no tienen pescaditos secos, pueden prepararlo con alga kombu solamente.  ¡Y si no tienen tampoco alga kombu! -compren, che- pueden utilizar un buen caldo de verduras de los que se guardan en el freezer o preparar uno, eso sí, bien filtrado.

LA SOPA: en una buena olla gruesa, rehoguen a fuego bajito con aceite de sésamo -delicioso- o el mejor que tengan, el JENGIBRE con LA CEBOLLITA o NEGUI.  ¡Apenas hasta que larguen el ácido y el perfume, no quemen, bitte!.  Al toque agreguen el caldo y cuando hierva, las rodajas de ñame.  Pueden agregar un poquito de sal y cocinan SIN TAPAR DEL TODO, hasta que el ñame esté bien tierno pero no pasado ni blanducho. Cuando todo esté listo, agreguen el ALGA WAKAME previamente cortada, la FÉCULA previamente disuelta en un poco de agua fría y que apenas debe espesar y abrillantar la sopa y finalmente, la SALSA DE SOJA.  Rectifiquen el condimento si es necesario y Voilà!, la sopa está servida: un exquisito olor marino, un hermoso color y brillo y un ¡GLUP! porque es riquísima. 

LA OPCIÓN: también resulta exquisita si  reemplazan el ÑAME con GARBANZOS. Nuestra legumbre DEBE ESTAR PREVIAMENTE COCIDA; le agregaremos una o dos tazas, según la cantidad de caldo y el gusto.  Y les doy, por el mismo precio, el arcano secreto para no fallar con los garbanzos: debemos elegirlos bonitos, sin fallas, de tamaño mediano.  Lavamos bien la cantidad a utilizar y las dejamos TODA LA NOCHE y si quieren, 24 HORAS; la proporción es una taza de garbanzos secos por dos de agua, en heladera y dentro de un recipiente plástico, de vidrio o inox.  En esa misma agua los cocimamos DIEZ MINUTOS en olla de presión. sin sal.  Para eso, dejen que la olla levante una buena presión, y cuando esto suceda, agreguen un pesito a la válvula (puede ser un pequeño paño húmedo…¡ojo con el peso y la salida de vapor, no vayan a explotar!). ¡Esto aumenta (ACHTUNG!) la presión y controla la salida de aire, que, sin embargo ¡NO DEBE CERRARSE DEL TODO JAMÁS!.  A partir del logro de la presión buscada, cuenten los DIEZ MINUTOS.  El resultado es un garbanzo cremoso y perfectamente cocido en minutos y no en ¡horas!.  Si al abrir la olla descubren que todavía falta, ¡no importa!, lo llevan al fuego nuevamente por cinco minutos más, agregando más agua, si todavía es necesario

LA MESA:  sopa caliente recién servida, pan casero y …¡un vasito de vino tinto!.  Buen apetito, amigas…

by Princess!, su concinera exótica de confianza

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