otro (sueño)

20 Sep

 

 

Llegábamos a una ciudad.  Una de sus antiguas costumbres, algo extraña y que la hacía inconfundible entre multitud de otras ciudades y pueblos, consistía en que todos sus habitantes (¡todos!, varones, mujeres, niños, viejos, jóvenes) “debían” usar sombreros cuando salían de sus casas y trabajos.  Por eso las calles, llenas de vida, cobraban un aspecto extrañísimo en las horas de mayor actividad: el ingenio humano se manifestaba en infinitos diseños atiborrados de color, de flores, frutas y plumas y hasta de los objetos más insólitos como tornillos, recipientes extranísimos, cucharones y espumaderas. Te pregunté por el nombre de la ciudad:  “Cubierta“, me dijiste. Pero tu voz sonó triste, como perdida en la distancia.

 

by Princess!, que también apoliya...

by Princess!!: porque las princesas, también duermen…

Anuncios

Gracias

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: