dos sueños consecutivos

7 Nov

 

 

                                                                                                                             Sueños Uno y Dos, que van juntos

 

 

                       dos sueños al sur

Fueron dos noches seguidas, y “en las dos noches” vivía de dos casas diferentes. Seguro eran los barrios al sur de mi ciudad amada y soñada, tantas veces. (Yo vivo y sueño en Buenos Aires, que es una ciudad imaginaria). La primera casa, la del primer sueño, era hermosa y muy cuidada: compartíamos unos mates en el patio, rodeados de macetas con malvones coloridos y toda clase de plantas que pueblan los viejos patios del sur. Como yo era abogada, en sueños, otra mujer que compartía esa casa de cuartos inmensos que daban al patio común, me pedía que hablara con una vecina. ¡Quién sabe qué cosas molestas hacía esta vecina!, debía ser la vecina del tango. ¡Necesito saber su nombre!, dije, algo angustiada; ¿Cómo podría dirigirme a una persona si no es por su nombre?. Me lo decían, pero yo lo olvidaba al instante. Con todo, estaba decidida a  hablar con la mujer y para eso, “tenía” que entender el problema. Caía la tarde. Entonces yo comprendía que esa era mi nueva casa, que ese, era mi  nuevo hogar. ¡Cuántos cambios!, pensé sin hablar, como se piensa en los sueños. Un hombre sentado frente a mí me dijo: “Yo soy tu novio”. Extraño, pensé: ¿de qué se tratará eso?. Se veía un buen hombre, tranquilo, paciente, amable. ¡Cuántas novedades en mi vida!, tantas que ni yo las conocía. Tendré que acostumbrarme a la idea, alcancé a decirle, porque es una idea muy muy extraña. Pareció comprender: es algo que lleva tiempo, tiempo de sueño, que es diferente del “otro” tiempo: y es que tener novio ni se me había ocurrido. Era una idea completamente exótica, aunque no del todo inaceptable.

 

Debe ser que algo me retuvo, en sueños, en los barrios al sur: pero esta casa era diferente, rara, bastante abandonada. Tenía varios pisos, sólo escaleras y departamentos que se abrían a pasillos interminables. Una mujer vivía en uno de ellos, con un niño pequeño: sentí miedo porque las barandas eran inseguras, bajas, flojas, envejecidas. El niño podría caerse, pensé, y asomándome al vacío ví una piscina verdosa, llena de agua podrida. ¿Dónde están las escaleras?, pregunté: me señalaron una abertura que caía perpendicular a la planta baja. ¿Pero cómo se puede subir o bajar por aquí?: La mujer me tranquilizó, ella podía, también el niño. Sentí vértigo. Un hombre salido de no sé dónde se presentó como mi novio: esto es rarísimo, pensé en sueños. Digo: ya es rarísimo tener novio y, como si fuera poco, ¡en dos sueños seguidos!. Sin embargo era otro, no el del sueño anterior. ¿Cuál sería su nombre?: no lo sabía. Los sueños son así…

 

 

 

 

 

 

2 comentarios para “dos sueños consecutivos”

  1. rosaboschetti 1 mayo, 2021 a 07:26 #

    ¡OH…! ¿Serán sueños premonitorios…?¿Te comprarás una casa en esa ciudad imaginaria donde vives (buenos Aires)? Si es así, mira primero el entorno (que por lo menos tenga una escalera bien construida 😁) Interesante relato, lo disfruté mucho. Un abrazo 🐾

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