Archivo | Die Küche RSS feed for this section

Un invierno argentino (¿queda alguien en la cocina?)

2 Jul

 

Pregunta capciosa, maliciosa y ociosa: no de modo universal, pero, en particular, ¿quizás alguien o “alguiena” cocine todavía? Invierno, mates, invitados, niños aburridos en días feriados y lluviosos, amores, amigos, parientes y entenados en casa, sumadas tales circunstancias a mis sesudos estudios de postdoctorado, coaching ontológico y macramé, me inclinan a pensar que nadie, pero nadie, se resiste, en una gris, dominguera y fría tarde de invierno, a unos buñuelos bien preparados. Por favor: fundamentalistas, negadores a ultranza de las ocasionales y muy nobles frituras, gente eternamente a dieta y “sanísimos profesionales”, ¡abstenerse!. Es más, para todos ellOs, ¡estas páginas amarillas se autodestruirán en tres segundos!. Frente a este ataque sanitarista, ascético-crudívoro, raw-no se qué y hasta una ya rancia new age, me refugio en lo tradicional: nada mejor que este fantástico libro de recetas, prologado y compilado por nuestra muy avant-garde escritora criolla, Juana Manuela Gorriti (Salta;1818 – Buenos Aires;1892).  Interesante amigAs su Prólogo, ¡presten atención, chicas activistas de la Internacional de la Mujer Moderna!: me refiero a la “causa” por la que Juana Manuela se decide a tomar la pluma y las ollas; se trata de la confesión, muy a lo siglo XIX, de su estrepitoso fracaso matrimonial, estado para el cual, resulta evidente, Juana Manuela carecía de vocación.  Es más, entre los abundantes motivos de reproche de su esposo, el General  boliviano Manuel Isidoro Belzu, no podía faltar el principal, el más doloroso y amargo: servirle, día tras día, “bazofias” en la mesa, al parecer, una indolente costumbre de nuestra decimonónica literata. Pero en los libros, a diferencia de la vida, ¡todo tiene solución!. Nota aclaratoria propia de los modernos tiempos: ¡Concedido!, pueden no ponerle “mantequilla” a la masa de buñuelos “a la porteña”, reemplazar la leche por agua bien fría o soda y por supuesto, freír en ¡aceite vegetal!. De lo demás no me hago cargo, así que ¡Glup!

 

 

 

COCINA ECLÉCTICA

Juana Manuela Gorriti

Prefacio de Miguel Brascó; © 1977 by Librería Sarmiento S.R.L.

Buenos Aires, Argentina

 

 

 

Prólogo

 

      El hogar es el santuario doméstico; su ara es el fogón; su sacerdotisa y guardián natural, la mujer. Ella, sólo ella, sabe inventar esas cosas exquisitas, que hacen de la mesa un encanto, y que dictaron a Brantome el consejo dado a la princesa, que le preguntaba cómo haría para sujetar a su esposo al lado suyo: “Asidlo por la boca”.  Yo, ¡ay!, nunca pensé en tamaña verdad. Ávida de otras regiones, arrojeme a los libros, y viví en Homero, en Plutarco, en Virgilio, y en toda esa pléyade de la antigüedad, y después en Corneille, Racine; y más tarde, aún, en Chateaubriand, Hugo, Lamartine; sin pensar que esos ínclitos genios fueron tales, porque -excepción hecha del primero- tuvieron todos, a su lado, mujeres hacendosas y abnegadas que los mimaron, y fortificaron su mente con suculentos bocados, fruto de la ciencia más conveniente a la mujer.  Mis amigas, a quienes, arrepentida, me confesaba, no admitieron mi mea culpa, sino a condición de hacerlo público en un libro.  Y, tan buenas y misericordiosas, como bellas, hanme dado para ello preciosos materiales, enriqueciéndolos más, todavía, con la gracia encantadora de su palabra.

Buñuelos a la porteña

      Escójanse buenos albaricoques, pártanse a la mitad y quíteseles el hueso. Disuélvase en un rico aguardiente de uva, azúcar pulverizada, y póngase en remojo es esta disolución las mitades de albaricoque, añadiéndoles la corteza de un limón en trozos.  Al cabo de dos horas, sáquese del aguardiente los pedazos de albaricoque, enjúgueseles, y envolviéndolos en mada de buñuelos, fríaseles en mantequilla.  La masa de buñuelos con que han de ser envueltos los albaricoques, difiere de la que comunmente se usa, y se confecciona de este modo: Se deslíen dos puñados de harina en un vaso de leche, añadiéndole un trozo de mantequilla, se revuelve y bate muy bien, y hecho esto, se le echa, poquito a poco, una copita del aguardiente.  Al poner a freír, se añade a la pasta una clara y media de huevo batido y tornado espuma, échasele una dedadita de sal, y envolviendo el albaricoque en la pasta, tómesele en una cucharada y échesele a freir en la mantequilla, que debe estar hirviendo.  Si hubiere comodidad para hacerlo, en vez de servir estos buñuelos al salir de la sartén con azúcar espolvoreada por encima, se les entra un momento al horno, para que esta azúcar se haya hecho caramelo. 

Nicolasa S. de Vaca Guzmán (Buenos Aires)

 

Buñuelos a la Celestina

     Se pone a cocer una libra de flor de harina con un poquillo de sal y cinco onzas de mantequilla.  Se mece constantemente, durante la cocción; y cuando comienza a sonar al mecer, se quita del fuego y se deja enfriar.  Ya tibio se mezcla a este cocido, veinte yemas y ocho clara de huevo batidas; y, cucharada a cucharada, esta masa se va echando, en mantequilla hirviendo.  Cada cucharada representa un buñuelo, que conforme cuece y dora, se va sacando de la mantequilla, y agrupándolos en una fuente bajo un lienzo doblado en cuatro, para mantenerlos calientes.  Se sirven rociados con almíbar de vino tinto y espolvoreo de canela.

Celestina Funes de Frutos (Rosario)

 

 

 

 

by Princess!, blandiendo tanto la espada como el cucharón, depende

 by Princess!blandiendo tanto la espada como el cucharón,                                 depende….

 

 

 

 

Anuncios

La cocina de PG: ¿”Comida para pobres” veggies?

30 May

-HOY-

¡Comida veggie y barata en Bi Ei!

 

Princess! prueba de todo para ustedes, queridas lektoras: ¡un sacrificio, che!

Princess! prueba de todo para ustedes, queridas lektoras: ¡un                           sacrificio, che!

 

••

Amigas, lektoras del orbe todo: La cosmopolita y francamente despelotada, incluso bastante sucia capital de nuestra amada republiqueta -¡Petibonia!, también conocida como ¿Arge…?, no recuerdo del todo ese nombre antiguo- no deja de sorprendernos con sus propuestas gastronómicas. Como muestra, algo arbitrariamente elegida y entre quichicientas otras, les presento a una de las más renombradas cocineras del mundillo veggie-macro-alternativo, ¡Clara Aurora!. Se trata, simplemente, de comida preparada con ingredientes frescos y nobles, de rápida realización, liviana, colorida, ¡alimentadora! y, tal el motivo y el nombre de esta propuesta -“Comida para pobres”-, ¡barata, very very cheap, really!.  Cocina relativamente rápida y sencilla, con un toque de sofisticación y buena presentación; sana, rica, variada y veggie por unos U$S 4/6  para CUATRO personas CUATRO, esto es, a razón de U$S 1/1.50 por cabecita loca o comensal invitado a nuestra humilde morada. ¿Probamos?.  Informó Princesa García, su corresponsal glotona, ¡exclusivo! para el Petibonian Times…

 

 

 

 

 

•••

Un café porteño, ¡a la antigüita y sin chamuyo!: Ouro Preto

26 Jun

♣HOY♣

Reliquias porteñas

 Ouro Preto o el café…¡como se debe!

 

by Princess, su corresponsal gastronómica en la Atenas del Plata

by Princess, su corresponsal gastronómica; nota ¡exclusiva! para el PETIBONIAN TIMES

cap111049

“La ra la la la la la la la lalalala… la ra la la la la la la la lalalalá…“, ay, ¡pardon, Entschuldigung y sorry, queridas amigAs!; me pescaron tarareando (¿o laraleando?) la canción que, supongo, habrán reconocido inmediatamente. ¿Cómo que no?, ¿o no se dieron cuenta que se trata de “Moliendo café”?.  Es que, a propósito de clásicos, hoy tengo el gusto -nunca mejor dicho- de invitarlos a uno de esos “lugares para tomar café” de los que pocos quedan en Bi Ei, capital de nuestra perfumada republiqueta Argent… digo, Petibonia. Ustedes me dirán, bué, “Cafés hay muchos en la Atenas del Plata”; sí, obvio, aunque quizás no me digan nada pero déjenme suponerlo como recurso literario y hasta periodístico.  Así es nomás, cafés hay muchos, pero “lugares en los que tomar un buen café es el leitmotiv”, de esos, ya no hay tantos, que todo se lo ha llevado la moderna vida. OURO PRETO es uno de esos lugares maravillosos, agujeros negros del tiempo y del espacio que todavía sorprenden por su permanencia: y me adelanto, porque el café ¡vale la pena!, es riquísimo y una razón EN SÍ MISMA para sentarse en la vereda de Corrientes casi esquina Talcahuano o para entrar, directamente, a un “establecimiento”, como antes se decía, en el que, el café bien hecho y bien servido es un culto todavía. Da gusto sentarse en OURO PRETO; si bien ha sido modernizado, al menos tal como lo recuerdo desde la bruma de la infancia, cuando mi padre, antes de llevarnos al teatro o al cine, despuntaba el vicio de tomarse un buen café en el mostrador, -¡altísimo, tanto que yo me ponía en puntas de pie para tratar de ver algo de ese mundo ajeno a los niños!-, conserva, decía, un estilo muy clásico, muy madera, muy elegancia porteña a la antigüita: el olor ya es magnífico y, apenas entrar, podemos encargar un cuartito de buen café que nos muelen al instante… bué, eso si tienen los morlaco$, che, que el café es un lujo casi casi asiático hoy en día. Pero Princesa no desespera, y si hay mishiadura, ¡que no se note!: nos queda el recurso muy accesible de tomarnos un CAFECITO DE FILTRO, ¡exquisito!, de paraditos nomás, en el mostrador, por apenas poco más de U$S 1.-; incluso, si cobraron el aguinaldo, -chikas, estoy tremenda con la crítica social-, pueden acompañarlo con una medialunita de elaboración propia, que la pastelería también es muy buena y eso… ´por unas moneditas más. ¡Princesa no se achica ni aún achicándo$e!: por eso, me dije, vamos a darnos un gustito, un poquito caro aunque no tanto para los parámetros de la Avda. Corrientes, que, si bien nunca duerme o quizás por eso mismo, ¡suele ser cara, muy cara! y no siempre vale lo que cuesta. Es que, después de todo, un MAL CAFÉ cuesta casi lo mismo que UNO BUENO.  Me pedí un cortado en tacita larga que vino acompañado de un buen vaso de soda y una rica cosita dulce; pero, lo más genial, vino servido por mozos amables y PRO FE SIO NA LES, o sea, ¡una especie en extinción!, esos mozos a los que da gusto dejarles una propinita, por modesta que fuere: vestidos con camisas blancas, ¡impecables!, bien peinados, con corbata, zapatos y delantal al tono, lo mismo que la madura señora encargada, ¡preciosa, diligente y atenta a cada detalle!.  ¡Pucha!, si hasta la taza y el platito con virola dorada son un placer en sí mismos.  Eso sí, caso de disponer de unos mango$, pueden desayunar -un excelente desayuno muy completito sale por unos U$S 7.-; ¡vamos!, no sean amarretas e inviten un día a una amiga, un amigo y hasta un amor-, fuera de que hay una linda oferta de sandwiches, ensaladas y propuestas muy porteñas, muy clásicas, muy honestas y ¡nada tilingas!.  ¿Prefieren un chopp bien servido?: pues cuesta lo mismo que en un pinche bar pistola, o sea, unos U$S 2.60; si hace calor se sentirán muy cómodos con el estupendo aire acondicionado mientras degustan un clásico Mazagrán o un Ice Cream con toques de café, helado de vainilla, crema batida y granadina. Ni qué hablar de que, con la llegada del invierno y como punto de encuentro, OURO PRETO es ¡perfekto!. Disfruten de estos lugares que ojalá nunca desaparezcan, que los gustos hay que dárselos en vida (obbvvio, miren si nos vamos a dar gustos cuando ya estemos mirando los rabanitos…¡desde abajo!) y ¿quién puede negarse, por más ahorrativas crisis style que estén/emos, a tomarse uno de LOS MEJORES CAFECITOS DE LA CIUDAD, -en la mesa y expreso, por unos U$S 2.- a U$S 2.50.- en el ¡divino! Ouro Preto?.  Nadie, por supuesto…

 

¡Glup! o el disfrute infantil en Avenida Corrientes al 1300

¡Glup! o el disfrute infantil en Corrientes y           Talcahuano

,

 

 

¿”Alfajores”?: What is that?; ¡Exclusivo, para el Petibonian Times!

14 May

-HOY-

Tips gastronómicos y otras pavadas Princess style

 

 

 

"Capitán del Espacio": leeejos, el mejor alfajor Nac&Pop de Petibonia

  “Capitán del Espacio”: leeejos, el mejor alfajor Nac&Pop de Petibonia

 

 

¡Queridas amigAs! -y nadie más-:  apenas chismorrearles que en uno de esos días grises y fríos de la Grande Babylon del Sur, yendo a ¡los piques! hacia mis múltiples obligaciones laborales, periodísticas, políticas, literarias, de las otras y/o “aparentemente-así-pero-en-realidad-al-divino-cohete”, dí, sobre la populosa y muy oficinesca Avenida Diagonal Norte (ya mencionada por el gran bardo petibonés, Carlitos Gardel… “¡Cómo habrá cambiado tu calle Corrientes!, ¡Suipacha, Esmeralda, tu mismo arrabal!. Alguien me ha contado que estás floreciente y un juego de calles se da en diagonal…”), dí, decía, con uno de esos locales a la antigüita, muy city style, muy de Santa María de los Buenos Aires, que venden caramelos y golosinas, a veces tés y cafés.  Los ofrecen en tremendos canastos repletos de chocolates, bombones, turrones, galletitas; si son más sofisticados tienen buenas marcas de importados, en fin, el paraíso de lo que no se debe comer en abundancia pero amamos, especialmente en invierno. Por supuesto y como corresponde al gusto petibonés, hay alfajores de toda laya, precio, suerte, sabor, origen y color.  ¿Vieron que ahora hay una onda de alfajores industriales ancche “gourmet” -algunos muy buenos, otros no tanto-?, ¡y no son nada baratos!… bué, pues mi entrenada mirada, entre nac&pop y poca guita, al toque descubrió un canasto rebosante de alfajores de chocolate “Capitán del Espacio”: ¿qué decir?, naaaaa, son los mejores, sin duda.  Curiosamente, no pertenecen a la casta elitista de los “gourmets” y se consiguen, al menos aquí, por apenas U$S 0.70, por decirlo en lenguaje universal; si lo expresamos en argie básico y al día en que estas líneas escribo, unos modestos y muy proletarios $10 unidad sudaca.  ¡Glup, amigas!, y a la miércoles con la culpa por los rollitos…

by Princess, su corresponsal gastronómica en la Atenas del Plata

    by Princess, su corresponsal    gastronómica en la Atenas del    Plata, ¡y gratis!

 

Tomando el te en el Alvear…¡Exclusivo!, by Princess, su corresponsal algo retro

2 Ago

-HOY-

¡Suerte que hasta aquí no llegó la Revolución Proletaria!

 

Para el Petibonian Times:  by Princesa García, su corresponsal paqueta y adicta al té de chikas.

Para el Petibonian Times: by Princesa García, su corresponsal paqueta y adicta al té de chikas

 

Queridas amigas, lektoras de siempre, fans de mis ridículos artículos gastronómicos y de los otros: ¡Aquí estoy!, de regreso después de atravesar casi dos semanas de festejos ininterrumpidos. Y es que cumplir mil quinientos setenta y cuatro años creo, “creo” que lo amerita.  Entre esos ágapes, agasajos, festicholas, regalitos y mimos diversos, hay uno que se destaca, sin despreciar, obvio…¡pero se destaca, qué vamos a hacer!: sí, por supuesto, se destaca el TE -für chikas only, como no podía ser de otro modo- en el mítico y tradicionalísimo HOTEL ALVEAR, ubicado en uno de los barrios más chuchetos, lamidos, pichis y tops de la perfumada capital de Petibonia, más conocida como MiBuenosAiresQuerido, que ya te volví a ver… y precisamente, ubicado en la mismísima Avda. Alvear casi casi al 1900.  ¿Qué decir de este maravilloso lugar y su fantástico servicio de té, disponible todos los días, para alegría de los que lo pueden pagar? (yo no, ¡y es que me invitaron, che!).  Pero no hablaré de precios porque esta es una nota muy muy top y queda feo… llamen, escriban y averigüen cuánto cuesta por persona y hagan una reserva cuando quieran quedar de diez con alguna querida amigA, porque desde ya les digo que, aunque algún representante del sexo débil pululaba por allí, algo desorientado, ¡el te es una ceremonia für chikas only! y justo es reconocer que deberían prohibir la entrada de varones en ciertos ámbitos, éste por ejemplo: después de todo, podemos darnos un gusto cada tanto, SOLAS y tomar un estupendo te bien servido y en un lugar tan hermoso, ¡que bien vale una misa!… o unos buenos mango$, como prefieran.

Si bien todo es perfecto en el Hotel Alvear y nomás entrar una se vuelve principesca y bastante reaccionaria y hasta agradece que la Revolución de Oktubre no haya llegado a estas pampas, -es increíble cómo estos lugares despiertan nuestras más profundas envidias cero socialistas- me atrevo a criticar -no mucho, pero no le pidan a una cocinera aficionada que  no critique “algo”- un cierto desbalance en favor de lo dulce, algo que no es de mi preferencia: me gusta el te plagado de sandwichitos, canapés y saladitos en general con apenas un toque de dulce, al final -una buena porción de torta, zum Beispiel- pero en el te del Alvear predominan los dulces…¡pocos sandwiches de miga y súper chiquitos!, ¡estupendos canapés de salmón ahumado y hongos pero poquísimos!.  Bué, ya pasó, no se enojen, menos en tan bello lugar al que vale la pena incluso, entrar a tomar un cafecito sólo para conocerlo.  Podemos elegir nuestro te -recomendado, aunque también podemos celebrar con chocolate o café, tanto frío como caliente- entre una buena variedad de propuestas y blends, tanto de gusto “occidental” como “oriental” y muy bien servido en preciosas teteras individuales con su correspondiente jarrita de agua caliente.  Y con la torta “final”, que nos permiten seleccionar entre muchas propuestas divinamente preparadas, incluyendo tradicionales tarteletas de frutas -yo elegí una mousse de chocolate-, podemos repetir el té o decidirnos por una ¡fantástica! taza de café muy bien presentada.  El menú incluye además un clásico del Alvear: la panerita de scones tibios que se acompañan con tres propuestas de mermeladas y crema de limón, fuera de la patisserie de primera ¡de las que comeríamos más y todo y más todavía!. El servicio es descontracturado, cálido y muy profesional, sin ser engolado ni demasiado pretencioso al divino cohete: amables las chicas que sirven muy prolijas con sus guantes y su pelo recogido y muy atentas a todo lo que podamos necesitar. ¿La vajilla?: ¡perfecta!; ¿los cubiertos?: ¡también!, pero no traten de afanarse alguna cucharita o similares: por una vez en la vida pórtense bien y nada de tonteras indignas de principescas chikas. “Párrafo aparte”, como dicen las notas de los diarios y las maestras viejas, merece el lugar mismo: ¡impecable y divino!, desde la entrada hasta los mismísimos baños con su pequeña y delicada salita de espera y sus toallas de papel coquetísimas, todo es perfecto, todo es lindo…ya les dije, una se siente la Princesa más conservadora del mundo, vieran qué milagro, ¡ja, ja, ja!.  Para terminar, aunque no está incluído y hay que gatillarlo aparte, podemos cerrar con una copa de muy buen espumante argentino, cosa que hice, por supuesto: ya se los dije, ¡yo no pagué así que lo hice sin cálculo ni culpa!.  Consejo: para disfrutar con amigas, aunque fuere, ¡una vez al año!.  O una vez en la vida, depende de las finanzas…¡glup! y no dejen ni una miguita, que la vida es corta, difícil y ¡cara!. Algo más: sean generosos con la propina, por favor, especialmente si la mesa es muy concurrida, que una cosa es ser Princesa! y otra muy distinta es ser amarreta con los trabajadores del mundo.

 

Toallitas "el colmo de la paquetería", ¡muy Hotel Alvear!

Toallitas “el colmo de la paquetería”, ¡muy Hotel Alvear!

 

 

 

 

Informó Princesa García, tomado el té en el Alvear mientras no llegue la Revolución...

Informó Princesa García, tomado el té en el Alvear mientras no llegue la Revolución…

¡A cocinar, chikas!: clases de “ídem” en la Atenas del Plata. ¡Exclusivo!, by Princess gourmet

11 Jun

-HOY-

¡Moderna gastronomía en Bi Ei!

by Princess!, su corresponsal gastronómica en la Atenas del Plata

by Princess!!, su corresponsal gastronómico en la Atenas del Plata

Queridas amigas cocineras, aspirantes y …no tanto: ¡Ya lo se!: son modernas chikas, but, las modernas chicas también comen y algunas, seguramente, todavía cultivan esa antigua y bella costumbre de dar de comer a otro/s/a/s.  Por lo tanto, ¡a no perderse! la presencia en nuestra perfumada capital de Petibonia, de la renombrada chef Clara Aurora y sus lindas ¡más que “clases”! talleres y encuentros de cocina, en los que a) Se cocina “de a de veras” y  b) Nos comemos lo que hacemos. ¿Quieren probar?: nunca mejor dicho; entonces vengan, que ¡todas las chikas top de Petibonia estaremos allí!. Informó, Princesa García, su reporter gastronómico en MiBuenosAiresQuerido. -sábado 13/06/2015 – 9 a 14 – Conde 4400 – ¡Buenos Aires!.  Info teléfonos: ♦ 011 20638075 ♦ 011 1550380603  

MENU

-Sopa cremosa de zanahorias, kudzu, jengibre y espuma de perejil
-Arroz yamaní aromatizado con té bancha en olla de presión
-Conserva de hakusai y algas kombu
-Crema de arroz yamaní, elaboración completa
-Kibe vegano relleno con verduras y tofu, versión clásica frita y variante al horno
-Flan de arroz yamaní vegano con agar agar

Esta clase es 100% vegana y libre de gluten.

VACANTES: 5 alumnos
INVERSIÓN: $600,00
LUGAR: Conde 4400, Barrio de Saavedra

Ciudad de Buenos Aires

La clase incluye recetario, información teórica y almuerzo completo

¡A comer! -aunque tenemos que cocinar, antes de todo-

¡A comer! -aunque tenemos que cocinar…para comenzar-

TONTERAS, by Princess!: sobres de semillas, preciosos y viejos

14 Ago
envases de juguete para semillas, también de juguete: ca. 1980/82 - Origen USA

envases de juguete para semillas, también de juguete: ca. 1980/82; Origen USA

La cocina no express de P.G: una sopa en otoño

12 May
Sometimes, abandono mi brillante personalidad pública...para entrar en la cocina

Sometimes, abandono mi brillante personalidad pública…para entrar en la cocina

Sip, amigas y lectoras de Petibonia y del orbe todo.  Y repito: “amigas” y “lectoras”, porque como ya saben, los a sí mismos llamados “hombres” están excluídos de mi cocina. ¡Si están por todas partes!, ¡qué más quieren!.  Hoy hay sopa: la sopa que nos salva una cena otoñal, acompañada de un buen trozo de pan casero.  O nos espera en el almuerzo, cuando venimos con frío y algo de la humedad del aire que se pega con la mera existencia.  Se trata de una sopa tradicional japonesa, algo adaptada, aunque no es tan difícil hacerla con los ingredientes originales.  Necesitamos dos o tres ÑAMES… que imagino sabrán qué es: se trata de una especie de papa americana, peludita y gris, de consistencia algo gomosa y sabor exquisito.  Hay unas cuantas variedades: prefieran los menos rústicos, más grises y menos rojizos, de tamaño mediano.  Pelarlos es algo incómodo, un pelapapas les vendrá genial porque no tienen una cáscara tan gruesa.  Algunas personas suelen manifestar cierta alergia a su contacto: recomiendo ponerse un poquito de aceite de cocina en las manos o utilizar guantes.  Bien peladitos se lavan y se cortan en rodajas de no más de UN  centímetro de grosor.  Si el ñame es algo grande, lo cortan longitudinalmente por la mitad, formando “medias” rodajas para después cortarlas de la medida indicada.  También necesitamos NEGUÍ -especie de cebolla-puerrito-ajo “oriental-; nuevamente, si no consiguen, pueden reemplazar con cebollas de verdeo pequeñas.  En ambos casos, las lavan bien y cortan en rodajitas finas, en diagonal. Y por supuesto, no puede faltar el JENGIBRE FRESCO, del que tomarán un buen trozo de raíz, la pelarán debidamente raspando la superficie y cortarán primero en rodajitas muy finas y después en tiritas “idem”. Finalmente también necesitamos UNAS TIRAS DE ALGA WAKAME -que no necesita remojo-, cortadas en seco y con tijeras en pequeños trozos -¡que después se agranda, chikas!-, una cuharada de KUDZU, ARARUTA o ¡por último! FÉCULA DE MANDIOCA o de MAÍZ, si no hay nada mejor y SALSA DE SOJA, para condimentar.

EL CALDO: detalle importante, amigas, es la base de caldo que utilizarán para hacer la sopa.  ¿Tienen ALGA KOMBU y PESCADITOS SECOS en casa?.  Entonces cortan con tijera unos 10 cm de alga kombu, la limpian bien y separan unos 10/15 pescaditos. Coloquen un poco más de un litro de agua en una cacerolita y pongan al fuego con el alga  HASTA  que comience a hervir… ¡pero no lo dejen hervir!.  Apartan del fuego. agregan los pescados secos y suman un chorro de agua fría .  Cuando los pescaditos se vayan al fondo, cuelan el caldo con colador fino o tela.  Si no tienen pescaditos secos, pueden prepararlo con alga kombu solamente.  ¡Y si no tienen tampoco alga kombu! -compren, che- pueden utilizar un buen caldo de verduras de los que se guardan en el freezer o preparar uno, eso sí, bien filtrado.

LA SOPA: en una buena olla gruesa, rehoguen a fuego bajito con aceite de sésamo -delicioso- o el mejor que tengan, el JENGIBRE con LA CEBOLLITA o NEGUI.  ¡Apenas hasta que larguen el ácido y el perfume, no quemen, bitte!.  Al toque agreguen el caldo y cuando hierva, las rodajas de ñame.  Pueden agregar un poquito de sal y cocinan SIN TAPAR DEL TODO, hasta que el ñame esté bien tierno pero no pasado ni blanducho. Cuando todo esté listo, agreguen el ALGA WAKAME previamente cortada, la FÉCULA previamente disuelta en un poco de agua fría y que apenas debe espesar y abrillantar la sopa y finalmente, la SALSA DE SOJA.  Rectifiquen el condimento si es necesario y Voilà!, la sopa está servida: un exquisito olor marino, un hermoso color y brillo y un ¡GLUP! porque es riquísima. 

LA OPCIÓN: también resulta exquisita si  reemplazan el ÑAME con GARBANZOS. Nuestra legumbre DEBE ESTAR PREVIAMENTE COCIDA; le agregaremos una o dos tazas, según la cantidad de caldo y el gusto.  Y les doy, por el mismo precio, el arcano secreto para no fallar con los garbanzos: debemos elegirlos bonitos, sin fallas, de tamaño mediano.  Lavamos bien la cantidad a utilizar y las dejamos TODA LA NOCHE y si quieren, 24 HORAS; la proporción es una taza de garbanzos secos por dos de agua, en heladera y dentro de un recipiente plástico, de vidrio o inox.  En esa misma agua los cocimamos DIEZ MINUTOS en olla de presión. sin sal.  Para eso, dejen que la olla levante una buena presión, y cuando esto suceda, agreguen un pesito a la válvula (puede ser un pequeño paño húmedo…¡ojo con el peso y la salida de vapor, no vayan a explotar!). ¡Esto aumenta (ACHTUNG!) la presión y controla la salida de aire, que, sin embargo ¡NO DEBE CERRARSE DEL TODO JAMÁS!.  A partir del logro de la presión buscada, cuenten los DIEZ MINUTOS.  El resultado es un garbanzo cremoso y perfectamente cocido en minutos y no en ¡horas!.  Si al abrir la olla descubren que todavía falta, ¡no importa!, lo llevan al fuego nuevamente por cinco minutos más, agregando más agua, si todavía es necesario

LA MESA:  sopa caliente recién servida, pan casero y …¡un vasito de vino tinto!.  Buen apetito, amigas…

by Princess!, su concinera exótica de confianza

by Princess!, su cocinera exótica de confianza

A %d blogueros les gusta esto: